Regina padece migrañas crónicas desde la infancia. Durante años estuvo postrada en cama y dependía de los cuidados de su familia. Sólo la combinación de un marcapasos y el cannabis medicinal le devolvió la vida. Aquí nos cuenta su impresionante historia.

Migraña crónica: una vida con dolor

La vida de Regina se caracterizó por un dolor constante. Incluso de niña, a menudo tenía que irse directamente a la cama después del colegio porque sus migrañas eran muy fuertes. Sus amistades se resentían y su vida cotidiana giraba en torno a sobrevivir al siguiente ataque.

Diagnóstico: Migraña crónica con aura

Se le diagnosticó oficialmente a los 17 años. Sus síntomas eran algo más que un simple dolor de cabeza: sufría náuseas, mareos y agotamiento total. Se sentía como una combinación de gripe y malestar estomacal, cada día de nuevo.

Vídeo documental: Ver ahora

Aquí puede ver el documental completo de TRU. ¿No tienes tiempo? He resumido los hechos más importantes debajo del vídeo.

Un marcapasos como esperanza

Tras muchos tratamientos infructuosos, Regina se decidió por una medida radical: un marcapasos implantado. El dispositivo emite impulsos eléctricos para anular las señales de dolor. Pero aunque ayudaba, no era una solución completa.

El punto de inflexión: el cannabis medicinal

Tras seis meses en el hospital, los médicos le recomendaron THC para el dolor. A los pocos días, notó una notable mejoría. Sus migrañas se hicieron menos intensas y las náuseas también remitieron.

¿Cómo ayuda el cannabis contra las migrañas?

El THC y el CBD actúan sobre el sistema endocannabinoide y pueden aliviar el dolor crónico. Regina toma THC puro en forma de gotas – sin efectos intoxicantes, pero con un alivio significativo del dolor.

Una nueva vida: independencia y felicidad

Gracias a la combinación de un marcapasos y cannabis, Regina por fin puede volver a llevar una vida. Está estudiando, es más independiente e incluso ha encontrado al amor de su vida.

«La esperanza a través del cannabis»

La historia de Regina demuestra que el cannabis medicinal puede ser una alternativa real. Hoy sólo tiene un ataque a la semana, un gran paso adelante. Su nueva vida es la mejor prueba de que merece la pena buscar nuevos caminos.