El TDAH afecta a la atención, el control de los impulsos y la inquietud interior; muchos afectados recurren al cannabis para autorregularse. Pero, ¿ayuda el THC a aliviar los síntomas? ¿O sólo los enmascara? El psicoterapeuta Lukas (él mismo diagnosticado de TDAH) explica en el vídeo lo que la investigación sabe hasta ahora, y lo que no. Haga clic aquí para volver al resumen: El cannabis como medicina para las enfermedades.

Cannabis para el TDAH: ¿Cómo funciona realmente?

La situación del estudio actualmente es delgada. Un estudio controlado de 2019 no muestra diferencias claras entre el cannabis y el placebo. Otros estudios tampoco aportan pruebas claras, más bien precaución que recomendación.

«Actualmente hay más pruebas en contra del cannabis para el TDAH que a favor».

Una vez más resumido brevemente:

Por qué algunos siguen beneficiándose

Algunos enfermos de TDAH afirman estar menos inquietos, tener impulsos más calmados y dormir mejor. El sueño es uno de los principales problemas del TDAH; según datos de registros del Reino Unido, el cannabis muestra ligeras mejoras en el sueño y la calidad de vida.

¿El resultado?

«Después de 12 meses, la mayoría toleraba bien el cannabis medicinal».

Riesgos y adicción: especialmente con el consumo precoz

En general, el TDAH aumenta el riesgo de consumo de sustancias, sobre todo en la adolescencia, cuando el cerebro está en pleno desarrollo. El consumo precoz de cannabis puede provocar desventajas cognitivas más adelante y aumentar la probabilidad de adicción.

THC frente a CBD para el TDAH

Muchos tienden a preferir las variedades ricas en CBD. El CBD tiene un efecto ansiolítico y calmante que puede relajar, pero no compensa el desequilibrio de dopamina típico del TDAH. El cannabis calma pero no activa, por lo que no suele ser adecuado para la concentración.

Efecto del THC: uso médico

Aquí, en cambio, el efecto del THC:

Cannabinoide in Cannabis: THC

Efecto del CBD: uso médico

El efecto del CBD:

Cannabinoide in Cannabis: CBD

Cannabis en terapia: observaciones desde la práctica

Muchas personas consumen pequeñas cantidades por la noche, sin aumentar, sin antojos. No hay marcadores clásicos de adicción, pero el consumo regular sigue siendo un riesgo. Para las personas que toleran mal los estimulantes, el cannabis puede ser una segunda o tercera opción.

¿Su conclusión? Útil en casos individuales

El cannabis puede mejorar el sueño y reducir la ansiedad, pero no es una alternativa a los estimulantes basada en pruebas científicas. Faltan datos, sobre todo a largo plazo. Es una alternativa para algunos, no la primera opción. Quienes lo consumen deben considerar claramente los riesgos y la automedicación.